Viaje a Italia 2016 III: Los secretos del Lambrusco italiano

Nuestro recorrido con Almudena y Antonio, los ganadores del viaje a Italia con La Mafia se sienta a la mesa, nos lleva hasta la exquisita bodega en la que elaboran y embotellan el Lambrusco que cada día degustan los clientes de nuestros locales de cocina ítalo - mediterránea. En un adorable pueblo italiano encontramos nuestra bodega y, guiados por la enóloga y Stefano, el propietario, descubrimos con enorme curiosidad y entusiasmo las técnicas que se utilizan para la elaboración del Lambrusco, las diferencias entre los distintos tipos de vinos italianos, las regiones vinícolas y muchas curiosidades más. Nos convertimos es unos invitados privilegiados dispuestos a conocer los secretos de este espumoso italiano de color rubí, que tan bien marida con las propuestas de La Mafia se sienta a la mesa.

¿Queréis saber lo que allí aprendimos? ¡Vamos allá!

Lambrusco es el nombre que reciben tanto un tipo de uva tinta como el vino italiano del mismo nombre. Tanto la uva como el vino son originarios de cuatro zonas en la región de Emilia- Romaña y una en Lombardía. Esta uva se emplea en la industria vitivinícola desde antiguo y existen evidencias arqueológicas de que los etruscos la cultivaban.

Existen tres variedades de vino Lambrusco con calificación D.O.C. (Denominación de Origen Controlada) aptas para una producción de relevancia cuantitativa. Éstos son: el Lambrusco de Sorbara, el Lambrusco Grasparossa de Castelvetro y el Lambrusco Salamino de Santa Croce. El denominado Lambrusco de Módena ha obtenido últimamente la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.); y el Lambrusco Reggiano y el Lambrusco dell’Emilia, aunque están bien considerados, pertenecen a la denominación Indicazione Geografica Tipica (I.G.T.). Todos ellos son vinos con similares características organolépticas: una espuma vivaz y evanescente, un perfume intenso y de fácil asimilación.

Hoy en día, hay varios niveles de sequedad/dulzura, incluyendo secco (seco), amabile (semiseco/dulce) y dolce (muy dulce). En los inicios se utilizaba para su elaboración una técnica similar a la del champagne (con segunda fermentación en botella), pero ya en la década de los 60 se optó por el método Charmat, sistema que incluye una primera fermentación del mosto (para que produzca alcohol) y una segunda fermentación en grandes depósitos de acero donde se generan las típicas burbujas, seguida de un embotellado a 0ºC en botellas oscuras y de vidrio resistente a la presión.

Interesante, ¿verdad? Lo mismo nos pareció a nosotros. Tras desvelarnos todos los secretos del Lambrusco, nos ofrecieron catarlo. Aceptamos, ¡cómo resistirse! Confirmamos lo que ya intuíamos: se trata de un vino perfecto para disfrutar en grupo, alegre y refrescante, y tan versátil que se adapta a toda la paleta gastronómica.

De la bodega salimos enormemente satisfechos, con nuestra curiosidad saciada y el paladar mimado. Ya en el coche, de vuelta al hotel, nos vino a la mente la típica escena campestre propia de cualquier película italiana: un día soleado, una mesa bajo una pérgola emparrada, y una bulliciosa familia italiana  dispuesta a disfrutar un apetitoso plato de pasta… E lambrusco fresco per tutti. Buon appetito!

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